El reciente estudio publicado el pasado 16 de septiembre en la prestigiosa revista Research in Science Education realizado -como primer autor- por Pablo Escobar, Mg. del MDCE (PUCV), en colaboración con las y los investigadores Claudia Vergara, Antonia Larrain, Justin Dillon y Hernán Cofré, analizó la eficacia de la argumentación deliberativa en la enseñanza del cambio climático.
El trabajo se titula: “The Effect of Deliberative Argumentation on Knowledge, Trust, and Willingness to Mitigate Climate Change in a Group of Chilean High School Students” (El efecto de la argumentación deliberativa sobre el conocimiento, la confianza y la disposición a mitigar el cambio climático en un grupo de estudiantes chilenos de enseñanza media). Según nos comenta Pablo, durante el proceso investigativo se evaluó, específicamente a un grupo de cien estudiantes de enseñanza media, de un colegio particular subvencionado de Valparaíso: “buscamos saber el efecto que tenía la estrategia de enseñanza de argumentación deliberativa sobre el conocimiento del cambio climático en tres grupos experimentales, correspondientes a tres cursos. El estudio también incluyó dos cursos en los cuales una profesora hizo clases de manera tradicional, sin usar la estrategia de enseñanza de argumentación deliberativa (grupo control) Las clases que yo realicé fueron 6 sesiones de 80 minutos cada una, al igual que en el grupo control. En mi caso usé guías que fueron elaboradas, pensadas de manera deliberada para producir, para estimular la argumentación deliberativa entre los estudiantes”.
Algunos hallazgos: ganancias en conocimiento y preconcepciones
Los resultados evidenciaron que la estrategia pedagógica basada en la argumentación fue significativamente efectiva en sus objetivos educativos centrales. Se muestra un aumento significativo del conocimiento del cambio climático en los tres grupos experimentales y de la confianza en el conocimiento del cambio climático en 2 de los 3 grupos experimentales. Sin embargo, Pablo explica que, “respecto a la disposición a mitigar el cambio climático, no hubo ningún mejoramiento en ninguno de los 3 grupos, lo cual también está alineado en general con la literatura previa a nuestro trabajo. Básicamente, la explicación de esto último es que es muy complejo encontrar las relaciones entre la comprensión de un tema científico y la actitud de mitigar, de adaptarse al cambio climático. Pero lo importante acá es que la estrategia de argumentación deliberativa se ve efectivamente con los datos, con la evidencia que mejora de manera significativa el conocimiento y la comprensión del cambio climático”.
Importancia y principal aporte del tema
Pablo Escobar destaca que en general “los profesores no tenemos acceso, curricularmente, en las carreras de ciencias, de una asignatura que nos enseñe a usar la argumentación como una estrategia de enseñanza de temas controversiales, socio científicos, como es el caso del cambio climático, porque presupone conocer del cambio climático y también de cómo enseñarlo. No todos los tópicos en ciencia tienen que enseñarse de una sola manera. Depende del tema y en este caso yo creo que es fundamental aprender a enseñarlo”.
Por otra parte, señala Escobar: “es importante, desde la perspectiva del cambio climático como una realidad, porque es uno de los problemas más urgentes que existen a nivel planetario. Por lo tanto, es necesario educar, pero con estrategias nuevas, con pedagogías nuevas, educar a la población en general”. Agrega, “el principal aporte de este tema desde la perspectiva del conocimiento científico del cambio climático es que hemos detectado muchas concepciones que son alternativas o pseudociencia, derechamente, que es necesario identificar antes de enseñar sobre este tema, como las ideas que se tienen respecto al espesor de la capa de ozono y su relación con el cambio climático, o al tema del ciclo del carbono, por ejemplo”.
En este sentido, las contribuciones de este estudio, desde el punto de vista de la ciencia del cambio climático ha sido detectar estas concepciones alternativas de los estudiantes. Y desde el punto de vista de la didáctica como ciencia social -dice Pablo- “nos demuestra con evidencias que la estrategia de la argumentación deliberativa para enseñar temas socio científicos es efectiva porque ha demostrado un efecto de ganancia en el conocimiento del cambio climático y también de la creencia o la confianza en la ciencia del cambio climático”.
Principales barreras de la enseñanza socio-científica en el aula
En el ámbito educativo, uno de los mayores obstáculos es la percepción de los propios estudiantes. Al asociar el cambio climático con un problema distante en el tiempo, suelen mostrar poca conciencia del impacto actual, a pesar de que en Chile ya existen especies en peligro de extinción por esta causa.
Para Pablo la ignorancia respecto a la estrategia de enseñanza de estos temas es un problema. “Una primera barrera es que no existe una formación del pregrado en general en Chile respecto a esta estrategia. Otro tema es que no estamos capacitados, ni los profes de ciencia, ni los de geografía, que también se involucran en algún momento en el currículum escolar a tratar el tema del cambio climático. El problema es interdisciplinario, es decir, es un problema que hay que abordar desde muchas perspectivas, desde muchos colegas en los colegios y una de las grandes dificultades es que no existe la voluntad ni desde la institución, desde las cabezas, ni siquiera tampoco de los colegas, que se entiende, hay poco tiempo para eso y la mayoría de las veces esos tiempos adicionales no son remunerados”.
A pesar de que los alumnos valoraron de forma positiva el quiebre de la rutina tradicional, la implementación del método expuso el profundo arraigo del modelo educativo expositivo: tras varias sesiones activas, los propios estudiantes solicitaron volver al formato tradicional. “Al principio, sobre todo en las primeras sesiones, los estudiantes estaban felices de salir de la típica clase en la que el profesor expone de la manera tradicional, centrada en el profesor. Para pasar a una estrategia que es la argumentación deliberativa, en la cual la enseñanza, el aprendizaje está centrado en los estudiantes, en los cuales ellos conversan, discuten, deliberan, argumentan, contra argumentan. Pero, y acá está lo anecdótico, después de unas cuatro sesiones pedían, por favor, que volviéramos a las otras clases tradicionales, lo cual habla de cuán enraizado está este conocimiento que es antiquísimo del profesor que dicta y los estudiantes que solamente copian o están tratando de participar de alguna manera”, menciona el docente.
Sobre la publicación de artículos científicos Pablo lo considera fundamental para la divulgación de estos hallazgos. “Es súper importante porque dentro de los aspectos de la naturaleza de la ciencia, del hacer ciencia, del quehacer de la ciencia, está el mostrar tus resultados a la comunidad científica. Por lo tanto, esta es una manera también de ir logrando ciertos consensos a nivel más global de ideas, de estrategias, de maneras de enseñar, en este caso, sobre cambio climático. Por lo tanto, desde la perspectiva de comunicarlo, de ser sometido a la evaluación de los pares experimentados, es muy significativo, porque contribuye a que tu conocimiento se vea afianzado. El conocimiento es transitorio, va cambiando. Sin embargo, es una buena manera de demostrar el trabajo que se hace”.
- Nombre del Artículo: “The Effect of Deliberative Argumentation on Knowledge, Trust, and Willingness to Mitigate Climate Change in a Group of Chilean High School Students”.
- Autores: Pablo Escobar, Claudia Vergara, Antonia Larrain, Justin Dillon y Hernán Cofré
- Revista: Research in Science Education

