Durante el mes de abril, dos destacados colaboradores de Bioeducanos expusieron sus investigaciones ante expertos internacionales en relevantes congresos, donde compartieron los avances alcanzados en temas relacionados con la enseñanza de las ciencias, comunicando algunos resultados del trabajo científico que se desarrolla en nuestro país y fortaleciendo el diálogo académico más allá de nuestras fronteras.
Por un lado, el 17 y 18 de abril, en la ciudad de Punta del Este, Uruguay, se realizó el VII Congreso de World Physiotherapy South America Region Conference, que reúne a licenciados en Fisioterapia, docentes, investigadores y autoridades del área.
En esta oportunidad, Martina Valencia-Narbona académica de la Escuela de Kinesiología de la PUCV y estudiante del doctorado en Didáctica de las Ciencias de la misma universidad, se presentó como primera autora del póster titulado “Dificultades y oportunidades en la enseñanza de la fisiología del ejercicio: una intervención didáctica basada en la argumentación deliberativa”.
Según nos comenta: “el póster expone resultados cuantitativos iniciales de mi investigación doctoral centrada en la enseñanza y el aprendizaje de la bioenergética mediante la argumentación deliberativa en estudiantes de Kinesiología que cursan la Asignatura de Fisiología del ejercicio. El estudio identifica a la bioenergética como uno de los contenidos de mayor dificultad de aprendizaje dentro de la fisiología del ejercicio, mediante la aplicación de un cuestionario abierto en la asignatura de fisiología del ejercicio el año 2025 y muestra que una intervención didáctica basada en el paradigma de la argumentación deliberativa en grupos pequeños mejora significativamente la comprensión conceptual de bioenergética de las y los estudiantes. Por lo tanto, la relevancia de esta investigación radica en que aporta evidencia de que esta intervención favorece el cambio conceptual en la comprensión de bioenergética y fortalece la formación universitaria en el área de las ciencias de la salud”.
Martina realizó esta investigación en colaboración con los profesores Andrea González-Rojas, Felipe Granada, de la Escuela de Kinesiología de la PUCV, la profesora Antonia Larrain de la Facultad de Psicología, Universidad Alberto Hurtado y su profesor guía de tesis Hernán Cofré del Instituto de Biología PUCV.
Asimismo, entre el 19 y el 22 de abril de 2026 se llevó a cabo la 99ª edición de la Conferencia Internacional Anual de la National Association for Research in Science Teaching (NARST), en la ciudad de Seattle, Estados Unidos. En este importante encuentro, el profesor de Didáctica de las Ciencias, investigador de Bioeducanos y académico de la Universidad Finis Terrae, David Santibáñez, presentó la ponencia titulada “Revisiting Elementary Science PCK: Trends, Gaps, and Tensions” (Repensando el CPC de ciencia de educación básica: Tendencias, vacíos y tensiones).
La exposición abordó uno de los conceptos más influyentes en la investigación educativa de las últimas décadas: el Conocimiento Pedagógico del Contenido (CPC), “entendido como la forma en que los docentes transforman los contenidos disciplinares en experiencias de aprendizaje comprensibles para sus estudiantes”, señala David. para él hay una pregunta que aún sigue abierta: “¿Qué nos dice realmente la investigación sobre cómo se desarrolla y se utiliza este conocimiento en profesores de educación básica?”.
A partir de una revisión sistemática de 123 estudios internacionales sobre CPC en ciencias, “nuestro trabajo ofrece una mirada actualizada al campo, organizada en torno a tres ideas clave: tendencias, vacíos y tensiones, explica el académico”.
En cuanto a las tendencias, la investigación ha centrado su atención principalmente en el conocimiento del contenido científico, las estrategias de enseñanza y la comprensión de las ideas y dificultades de los estudiantes. En la formación inicial docente destacan herramientas como la microenseñanza, el análisis de clases en video y la planificación guiada, mientras que en docentes en ejercicio el desarrollo del CPC se vincula a espacios colaborativos como el lesson study o las comunidades de aprendizaje docente.
Sin embargo, el estudio también identificó importantes vacíos. Entre ellos, la escasa atención a las prácticas epistémicas de la ciencia, es decir, a cómo se construye y valida el conocimiento científico en el aula: como el uso de evidencia, la construcción de modelos y la argumentación científica en el aula.
Para David predominan investigaciones de corta duración y contextos acotados, lo que dificulta comprender cómo este conocimiento se consolida en el tiempo o se transfiere a distintas situaciones de enseñanza.
En relación con las tensiones, los resultados sugieren que no solo falta investigación, sino que también existen tensiones en la forma en que entendemos el CPC. Por una parte, el CPC se estudia de manera fragmentada (por componentes), lo que dificulta comprender cómo se integra en la práctica real. Por otra, existe una distancia entre lo que se mide en estudios (por ejemplo, conocimientos declarados) y lo que efectivamente hacen los docentes en el aula. Finalmente, surge una pregunta clave: ¿Es el CPC, tal como lo hemos conceptualizado, suficiente para comprender la enseñanza en educación básica, donde los profesores enseñan múltiples disciplinas de manera integrada?
En consecuencia, los hallazgos plantean desafíos relevantes para la formación docente, entre ellos avanzar hacia una comprensión más integrada del conocimiento profesional, incorporar explícitamente las prácticas epistémicas en la enseñanza, estudiar el desarrollo del CPC en contextos reales y a lo largo del tiempo, así como reconocer la complejidad interdisciplinaria del trabajo docente en los primeros años de escolaridad.
Más que dar respuestas, este estudio abre una reflexión necesaria y plantea el desafío de no solo seguir investigando el CPC, sino también revisar cómo lo estamos estudiando y qué estamos dejando fuera. Si queremos que todos los estudiantes aprendan ciencias de manera significativa, necesitamos comprender —y apoyar mejor— el trabajo intelectual que realizan quienes enseñan ciencias desde los primeros años de escolaridad.

